Cabezazos bajo sospecha | 🎧 Escucha 'Corea del Norte, fútbol hermético'
#LaNews76 | Pelea 'yugoslava' en Tuzla. Haaland homenajea a los hinchas asesinados cuando su padre jugaba en Leeds. Y hace 82 años la Gestapo detuvo a Etienne Mattler, icono de la selección francesa.
✍︎ La previa de #LaNews76
Doble estreno en LaNews | Esta semana hemos tenido doblete de debuts en brazaletenegro.com. Por un lado contamos con un nuevo autor en parrilla, Toni Solomando, al que damos la bienvenida. Pero es que encima se ha estrenado con un textazo sobre una accidentada muerte en el calcio italiano de los años de plomo. Texto que además descorcha un nuevo tipo de artículos sobre casos peculiares. Como es norma de la casa, los Brazaletes de Honor tenéis el acceso incluido en vuestras respectivas aportaciones a este proyecto.
La semana que viene, novedades | Llevo meses dándole vueltas a la idea de generar más contenido pero tratando de no quemarme en el proceso. Creo que esta semana he dado con la tecla, o más bien con la persona que me puede ayudar a ello. Y espero que pronto pueda explicaros dónde, cuándo y cómo vais a poder consumir un formato nuevo, que no será escrito ni en pódcast, sobre el contexto sociopolítico del fútbol actual y su trasfondo histórico. Es lo que siempre me ha interesado del balón, lo que me sigue fascinando de este deporte: juego y negocio, identidad y geopolítica, cultura y poder. Un formato de periodismo reposado para alimentar los espíritus críticos que concita el esférico. A ver si es posible.
Bienvenidas, bienvenidos, a #LaNews76.🎧 Si te lo has perdido…
🚨⚽️ BRAZALETE FILES
🗺️⚽️ EL ATLAS
🔐 LOS ARCHIVOS DE BRAZALETE
🚨 Cabezazos bajo sospecha
Wembley, 1977: un lugar y una fecha míticas para la Tartan Army. En junio de aquel año Escocia derrotaba a Inglaterra de una manera tan feliz que generaciones de aficionados vivirían luego de aquel recuerdo. Uno en el que a menudo se evoca la celebración de los miles de escoceses que tomaron Londres -y derribaron el travesaño de una de las porterías- pero olvida los goleadores. Gordon McQueen fue un central de rompe y rasga en St. Mirren, Leeds y Manchester United. Y aquella tarde inauguró el 1-2 con un cabezazo, su gran especialidad. Hoy, dos años después de su muerte, revisar ese tanto genera sentimientos encontrados en su hija. “Me hace sentir triste porque por cabezazos como ese perdimos a mi padre con solo 70 años”.
El gremio de los exfutbolistas profesionales cuenta con más probabilidades de sufrir demencia que la población general. Eso apuntan los diversos estudios realizados sobre la materia, comenzando por el de la Universidad de Glasgow en 2019. Analizó a 7.676 jugadores escoceses nacidos entre 1900 y 1976 y los comparó con más de 23.000 ciudadanos. La conclusión fue que presentaban casi 3,5 veces más riesgo de demencia y Alzheimer, y el doble de Parkinson. Paradójicamente, esos mismos futbolistas presentaban menor mortalidad cardiovascular gracias al ejercicio físico. Es decir: corazones más sanos, pero cerebros más castigados.
Cuatro años después, otro país repitió el ensayo, pero con una muestra aún mayor. El Karolinska Institutet siguió a 6.007 futbolistas de la primera división sueca durante casi un siglo. La ratio de riesgo pasaba a ser 1,5–1,6 veces superior, es decir, un aumento sobre la población general menos acentuado que en la prueba escocesa. Pero el del Karolinska sirvió para aflorar un dato revelador: los ex porteros no mostraban aumento de riesgo. Defensas y centrocampistas, sí. Que los que menos cabeceaban replicasen la media de la población acabó de poner bajo sospecha a los testarazos futboleros.
“Si no me hubieran dicho que pertenecía a un futbolista habría asegurado que el cerebro de McQueen era el de un boxeador”
Wille Stewart, neurólogo encargado de valorar la demencia de McQueen
La ciencia empezó entonces a buscar datos más granulares. En 2025, la Universidad de Columbia utilizó resonancias de difusión para observar qué parte del cerebro sufría con los impactos repetidos. Encontraron daño en la frontera entre materia gris y blanca de la corteza orbitofrontal, una región clave para memoria, aprendizaje y control ejecutivo. No eran grandes lesiones espectaculares, sino microdesgarros acumulativos, como si dos tejidos con distinta densidad se deslizaran uno contra otro miles de veces. Los jugadores con más de 1.000 cabezazos al año mostraban transiciones “borrosas” en esa zona y peores resultados cognitivos. El hallazgo no demostraba por sí solo la CTE (encefalopatía traumática crónica) futura, pero trazaba un patrón.
El salto cualitativo ha llegado cuando la medicina se ha sentado en un tribunal. Este 26 de enero de 2026, un forense británico dictaminó que Gordon McQueen, exdefensa del Manchester United y de la selección escocesa, desarrolló CTE por impactos repetidos de cabeza y que esa enfermedad contribuyó de forma sustancial a su muerte con apenas 70 años. No era la primera conclusión en ese sentido. En 2002 falleció Jeff Astle, icono del West Bromwich Albion. El análisis de su cerebro arrojó evidencias de lesiones propias de un boxeador. Pero con McQueen, el vínculo ha entrado en el terreno de lo legal, al convertirse en “causa probable” admitida por un juzgado.
“La tarea de Gordon era saltar, atacar el balón y cabecearlo lo más lejos y con la mayor potencia posible”
Joe Jordan, ex compañero de McQueen en la selección escocesa
En ambos casos, McQueen y Astle, la decadencia fue lenta: cambios de personalidad, problemas de equilibrio, dificultades para tragar, aislamiento. McQueen terminó postrado en cama y murió por neumonía, consecuencia de una fragilidad neurológica progresiva. Astle, incapaz de coordinar el reflejo de tragar, se asfixió comiendo. Sus familias hablan de décadas de gastos privados, de asociaciones que suplieron lo que las instituciones no cubrieron. El fútbol que les había dado presencia pública no supo —o no quiso— asumir del todo la factura privada.
En su declaración ante el Tribunal del forense de North Yorkshire, el excompañero de equipo Joe Jordan explicó cómo McQueen practicaba el cabeceo a diario, puliendo las jugadas a balón parado ofensivas, pero también quedándose atrás para despejes aéreos de balones lanzados desde unos 60 metros por porteros y defensas. “La tarea de Gordon era saltar, atacar el balón y cabecearlo lo más lejos y con la mayor potencia posible”.
[ The Telegraph ]
Poco a poco las federaciones empiezan a reaccionar: límites de cabezazos en categorías infantiles, guías técnicas, mejores protocolos contra conmociones. Son parches necesarios, pero también tardíos. Entre la muerte de Astle (2002) y el fallo judicial sobre McQueen (2026) han pasado 24 años. Una generación completa siguió entrenando igual. La investigación ya no discute si hay riesgo, sino cuánto y a partir de qué umbral. La pregunta incómoda para el deporte es otra: si el daño era estadísticamente visible desde hace tiempo, ¿por qué se tardó tanto en abordarlo como un problema? Porque a veces el ruido del estadio tapa el sonido más leve: el de miles de pequeños golpes que nadie oye pero que el cerebro sí anota.
🔸 Para saber más
Hayley McQueen: Heading contributed to Dad’s death [The Telegraph]
What happens next after latest link between heading and brain disease? [BBC]
Resumen de aquel mítico Inglaterra 1-2 Escocia (1977)
🔐 Brazaletes de Honor
Como en cada capítulo largo, los Brazaletes de Honor tenéis acceso completo a todos los materiales con los que hemos elaborado ‘La serpiente contra el león’.



En esta ocasión encontraréis
📔 Guión del capítulo
🔈 Entrevistas completas
📰 Hemeroteca seleccionada
📚 Otros documentos y bibliografía
Desbloquea todos los contenidos del true crime del fútbol y su geopolítica remota, por solo 3€ al mes
🗺️ Mapamundi
Otras noticias del fútbol remoto
🇵🇹 La borrasca Kristin se ceba con el estadio de Leiria


El Estadio Dr. Magalhães Pessoa apenas albergó dos partidos de la Eurocopa de 2004. Sendos empates entre Suiza y Croacia (0-0), y la propia Croacia y Francia (2-2). En ninguno de ellos se escribió historia del fútbol pero fueron los dos partidos que motivaron su construcción. Fuera o no suficiente razón, desde entonces la União Desportiva de Leiria -actualmente en segunda categoría- alberga sus encuentros en un recinto con capacidad para 24.000 personas. Hay quien lo considera algo desproporcionado para la ciudad y el equipo. Otros simplemente ven en él un estadio de estética discutible, que no ha envejecido bien en sus dos décadas de servicio. En todo caso, esta semana la borrasca Kristin azotó esa localidad del centro de Portugal y dejó al Magalhães aún más maltrecho de lo que lucía antes.
🏴 Haaland recuerda a los dos hinchas del Leeds asesinados hace 25 años
Tras marcar ante el Galatasaray en la última jornada de la Champions, a Erling Haaland se le ocurrió golpearse levemente el pecho con el puño. Resulta que ese es un gesto conocido entre la afición del Leeds como el ‘saludo del Leeds’ y muchos lo interpretaron como un homenaje a Christopher Loftus y Kevin Speight, dos seguidores del club que cayeron asesinados en Estambul en 2000 antes de una semifinal europea contra el conjunto turco. Precisamente fue entonces cuando Haaland nació en esa ciudad del Yorkshire ya que su padre, Alf-Inge Haaland, actuaba en el conjunto de Elland Road. Erling mantiene una conocida vinculación sentimental con el Leeds, cuya comunidad recuerda cada año aquella tragedia.
🇲🇦 Siguen los robos toalleros en el fútbol marroquí
Ha sido una de las sensaciones de la Copa África: recogepelotas y suplentes marroquíes tratando de pisparle la toalla al bueno de Mendy. Pero la cosa no ha quedado en la accidentada final continental. Esta semana el portero del club congoleño Maniema Union vio como los miembros del staff del Wydad Casablanca la tomaban con el más anodino de sus accesorios, apenas un trapo para secarse los guantes. Nunca antes las toallas de los arqueros merecieron tanta atención… ni tantos idiotas encontraron mejor excusa para lograrla.
🇭🇷🇧🇦🇷🇸 Pelea yugonostálgica en Tuzla
Ese palabro, Yugonostalgia, condensa la dual relación que las sociedades balcánicas mantienen con el régimen socialista que las unió hasta las guerras de los 90’s. Si para algunos es un término dulce, de añoranza no solo política sino social y cultural, para otros constituye un insulto y una peligrosa etiqueta. La cuestión es que el pasado sábado por la noche, los alrededores del aeropuerto de Tuzla, a unos 80 kilómetros de Sarajevo, se vivió un episodio plenamente yugonostálgico: una batalla campal entre ultras del Hajduk Split y los del Estrella Roja de Belgrado. Al menos 18 heridos —uno de ellos grave— y cerca de un centenar de detenidos fue el resultado, según la policía bosnia. Los aficionados serbios regresaban de Suecia tras un partido contra el Malmoe, de la Europa League. Al trascender ese detalle logístico, un grupo de ultras croatas cercanos a Torcida -el principal foco de animación en Split- reaccionó improvisando una emboscada en el mismo aeropuerto, lo que desencadenó enfrentamientos violentos con palos y objetos contundentes. En total, 93 personas fueron arrestadas, entre ellas ciudadanos croatas y bosnios, mientras 14 quedaban bajo custodia a la espera de comparecer ante la fiscalía.
⚡️El DeLorean que viene
Próximas efemérides del fútbol-dark
03.02.1944 | El mejor regate del resistente Étienne Mattler
Hace 82 años la Gestapo detuvo a un miembro de la Resistencia francesa. Una noticia así no se colaría en un boletín como este si aquel partisano no hubiera sido futbolista. Pero es que no era un futbolista cualquiera. Se trataba de uno de los escasísimos participantes de los tres primeros Mundiales de la historia. Se llamaba Étienne Mattler y había vestido 46 veces la zamarra bleue. Con el estallido de la guerra el fútbol se detuvo pero el corpulento Mattler siguió haciendo aquello que le apasionaba: defender la bandera de Francia.
Belfort no solo constituye el quinto departamento menos extenso de toda Francia. Ubicado cerca de la Alsacia, su mera existencia separado de ella supone también un testigo del turbulento pasado entre franceses y alemanes. Tras su victoria en la guerra francoprusiana de 1871, Alemania se anexionó toda la región alsaciana. ¿Toda? No. Desde Berlín solo permitieron que continuara siendo francés un pequeño territorio alrededor de la ciudad de Belfort: sus habitantes manejaban mejor el idioma de Molière que el de Goethe y durante la contienda habían demostrado una tenaz resistencia a ser germanizados. Así nació el llamado Territorio de Belfort, elevado definitivamente a rango de departamento -equivalente a la provincia española- en 1922.
Y precisamente allí nacería Étienne Mattler, uno de los grandes símbolos del fútbol francés de entreguerras. No solo por su carrera deportiva sino también -y quizá especialmente- por su dimensión cívica y patriótica. Tras ver la luz en la ciudad de Belfort en 1905, dejó el ciclismo tras un accidente familiar y encontró en el fútbol su destino. Pasó por el club local y por el vecino Racing de Estrasburgo, pero alcanzaría la fama en el Sochaux. En ese club vinculado a la Peugeot -en cuya fábrica trabajaba- Mattler conquistó dos ligas (1935 y 1938) y una Copa de Francia. Defensor férreo, apodado ‘el León de Belfort’ o ‘el barrendero’, llegó a capitanear a la selección francesa, con la que disputó 46 partidos internacionales y participó en los tres primeros Mundiales. Antes de que la Segunda Guerra Mundial lo detuviera todo él era, definitivamente, uno de los jugadores más populares del país.
Más allá del campo, su figura adquirió una dimensión casi mítica por su gesto patriótico el 4 diciembre de 1938, cuando, en un ambiente hostil en la Italia fascista de Mussolini, lideró a sus compañeros entonando La Marsellesa en un café de Nápoles, desafiando la tensión política previa a la guerra y el acoso a la selección francesa, en especial a sus jugadores negros. Aquella escena -además de prefigurar la que luego inmortalizaría la película Casablanca- reforzó el liderazgo de Mattler en un contexto europeo cada vez más enrarecido, donde el fútbol ya era también un campo de batalla ideológico.
Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Mattler se alistó en el ejército, combatió en las Ardenas y, tras la ocupación nazi, se unió a la Resistencia, valiéndose de su fama para transportar armas de forma clandestina.
“Se comprometió muy pronto, ya en febrero de 1942, en el momento en que se organizaba una Resistencia estructurada en Belfort”, revela la historiadora Marie-Antoinette Vacelet. “Mattler realizaba labores de información y estaba en contacto con los servicios secretos británicos presentes en la Francia ocupada. En diciembre de 1943 también recuperó armas que habían sido lanzadas en paracaídas por los Aliados”. [ L’Equipe ]
Hasta que cayó en las garras del ocupante.
Finalmente, el 3 de febrero de 1944 fue detenido, encarcelado y torturado. Nada más se supo de él. Se le dio por muerto. [ Artículo de Tolo Leal ]
Pero la figura enjuta de Mattler aún escondía una finta inesperada, acaso la mejor de su carrera.
Presionado, golpeado y sometido a engaños -como el de un capitán alemán que se acercó asegurándole que era deportista y trabajaba para la Resistencia-, logró aguantar hasta ser liberado de la prisión Friedrich. Aprovechó su régimen de libertad vigilada para esconderse en un camión y cruzar así la frontera con Suiza. [ Miguel Ángel Lara ]
Así lo contaría el propio Mattler en su relato ante la autoridad militar francesa.
Fui detenido el 3 de febrero de 1944 y pasé 92 días en celda. Tras haber sufrido 13 interrogatorios, ya fuera por el jefe del servicio, ya por los alemanes, y no habiendo querido nunca confesar nada, nada en absoluto, los alemanes me soltaron. Pero por poco tiempo, porque unos días después vinieron para volver a detenerme. Y ahí me escapé.
Efectivamente, Mattler lograría huir y refugiarse en la cercana Suiza, pero solo para regresar a Francia. Volvió a combatir en la causa aliada, fue herido por las esquirlas de un obús alemán y recibió diferentes distinciones, como la Legión de Honor. Terminada la guerra, retomaría el fútbol como jugador-entrenador, primero del Sochaux y luego del Belfort, cerrando en casa el círculo de su carrera. Falleció en 1986 en su ciudad natal. Hoy, un estadio lleva su nombre en recuerdo a aquel defensa que fue mucho más que un futbolista: un superviviente, un combatiente y -en toda la extensión del término- un resistente.

¿Y sabéis donde está ese estadio? Pues en el Territorio de Belfort, dónde si no. El quinto departamento más pequeño de Francia es, sobre todo, la cuna del ‘león’ Étienne.
Este mapa se ha elaborado para complementar el texto sobre Étienne Mattler. Un contenido no solo seleccionado sino creado específicamente, que implica un trabajo adicional. Por ello en futuras ediciones podrías ver una parte de LaNews restringida para suscriptores de pago.





















Interesante el estudio de los cerebros de deportistas que realizan remates con su cabeza.
Estaría interesante estudiar a casos concretos de futbolistas que recibieron golpes fuertes en la cabeza y cómo les afectará en un futuro. Recuerdo los casos de Petr Cech o Ryan Mason, que incluso se tuvo que llegar a retirar tras el impacto.
Estupendo como siempre y esperando con ansias esas novedades que nos anuncias y buena currada con los mapas también, que no falten...