El silencio que cayó sobre Avenida La Plata
El 2 de diciembre de 1979, San Lorenzo de Almagro disputó contra Boca Juniors el último partido de la temporada en el Viejo Gasómetro, sin saber que sería también el último encuentro en ese estadio
Reportaje de Toni Solomando (@reollots)
El Viejo Gasómetro de Avenida La Plata fue mucho más que un estadio de fútbol. Durante décadas funcionó como un núcleo social, cultural y deportivo para el barrio de Boedo, en Buenos Aires, y para San Lorenzo de Almagro, un club profundamente ligado a su comunidad. Su derribo, iniciado a comienzos de los años ochenta, no puede explicarse únicamente desde una perspectiva deportiva o económica. Fue la consecuencia directa de un contexto político autoritario, de un modelo económico excluyente y de un proceso de desprotección institucional que afectó no solo a una entidad deportiva, sino a amplios sectores de la sociedad argentina.
La pérdida de ese mítico estadio se convirtió con el tiempo en un símbolo de algo más profundo: la fragilidad de las instituciones populares frente al poder de la dictadura militar argentina. Para San Lorenzo y para los vecinos de Boedo significó el desmantelamiento de un espacio de encuentro que los articulaba como red de pertenencia. Lo ocurrido reflejó cómo los clubes y sus tradiciones también estaban expuestos a decisiones políticas que alteraron para siempre el tejido social del país.





