Quini, anatomía de un secuestro
Brazalete68 | O cómo el rapto del 'Brujo' conmocionó al fútbol y a la sociedad española, un recuerdo que sigue intacto 45 años después.
Ginebra, 25 de marzo de 1981. Un joven español se sube a un taxi. “A la sucursal del Credit Suisse”, pide en un francés macarrónico. No sabe que el taxista es en realidad un policía suizo de incógnito. Ni que en el banco no le esperan sus ansiados 100 millones de pesetas sino un montón de agentes armados hasta los dientes. El objetivo es acabar con una pesadilla que ha mantenido en vilo a todo un país.
Ídolo en el Sporting y la selección española, Enrique Castro ‘Quini’ estaba disputando su primera temporada con la camiseta del FC Barcelona cuando desapareció una noche. 24 días después su cautiverio ha sumido a sus compañeros en un shock absoluto, mermando las opciones del Barça de ganar la Liga. Lo que comenzó el 1 de marzo como un rapto a punta de pistola tras un encuentro en el Camp Nou, se revelará como la obra desesperada de tres jóvenes en paro, acuciados por la crisis económica de la España de 1981.
Entre un húmedo zulo cerca del río Ebro y unas negociaciones telefónicas que rozan el vodevil, se despliega una crónica de desatinos, fallidos pagos del rescate y una atmósfera marcada por el reciente intento de golpe de Estado del 23F. Este Brazalete recuerda cómo se gestó la liberación del ariete, y por qué el posterior perdón de Quini a sus captores acabó de convertirlo en un ídolo eterno.
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