Lángara, un 'Tanque' contra los totalitarismos
Brazalete72 | O cómo los goles de uno de los mejores delanteros españoles de la historia explican la historia de la primera mitad y mediados del siglo XX.
525 goles. 525 instantes de euforia, de alivio, de éxtasis colectivo y reivindicación personal. Es lo que experimentó en su carrera Isidro Lángara Galarraga, apodado ‘el Tanque’ o ‘el Vasco’. Aunque se retiró hace casi 80 años, suyo es el mejor promedio goleador de la Primera División y también de la selección española. Suyos siguen siendo méritos imbatidos como firmar tres hat-tricks en tres jornadas consecutivas de LaLiga, o alzarse con trofeos al máximo goleador en tres continentes diferentes. Suya es la distinción de haber logrado más dianas con la camiseta azul del ya centenario Real Oviedo. De los 525 goles de Lángara casi la mitad, 257, estuvieron teñidos de azul.
Las estadísticas pueden resultar apabullantes. Pero adquieren más trascendencia si se ponen en contexto, que en el caso de Lángara adopta las convulsas formas de mediados del siglo XX. Como decorados de una obra de teatro, tras su figura enjuta y angulosa irían desfilando monarquía y república, revolución y guerra, dictadura y exilio. Jugó y marcó en la Italia de Mussolini, en la Alemania de Hitler, en la Unión Soviética de Stalin, en la España de Franco o en la Argentina de Perón. Alguien ha dicho que podría hacerse una historia del siglo XX simplemente pasando a través de los goles de Lángara.
Y probablemente tenga razón. David Álvarez, redactor de El País y gran estudioso de la figura del Tanque, nos acompaña en ese trayecto desde Oviedo a San Lorenzo de Almagro, pasando por la epopeya del Euzkadi, el combinado vasco que protagonizó dos años de desventuras por el mundo huyendo de la Guerra Civil.



