Cuba, fútbol rebelde
Brazalete70 | O cómo el fútbol, tras la Revolución Cubana, ha pasado de ser un deporte 'secundario' a ser visto como una forma de rebeldía entre los jóvenes.
La Habana, 1 de enero de 1959. Los insurgentes de Fidel Castro toman la capital cubana, y acaban con la dictadura de Fulgencio Batista. Todo va a cambiar en la isla más grande del Caribe. También su fútbol, un deporte en el que su selección ha destacado con una presencia en cuartos de final de la Copa del Mundo.
Cuatro de los componentes de ese combinado eran españoles, como también lo eran muchos de los clubes que dominaban el campeonato cubano. Pero con el triunfo de la Revolución, el paisaje futbolero cambia radicalmente: se impone un modelo no profesional, siempre a la sombra del béisbol, el deporte predilecto del nuevo régimen.
Durante sus primeras tres décadas en el poder, Fidel Castro hará de Cuba una extensión caribeña del bloque soviético. Pero la caída del Muro de Berlín provocará una larga crisis, agravada por el bloqueo económico de EE.UU. Ello se dejará notar también en los estadios, cada vez más decrépitos; en el campeonato, que en 2025 se limitará a tres partidos en La Habana; y en muchos de sus jugadores, que harán de la deserción una manera de regatear el complicado laberinto geopolítico de la isla. Y sin embargo, la pasión por el balón no deja de crecer entre los jóvenes: empieza, incluso, a verse como una forma de rebeldía.
Alexander Ramírez Tápanes, GolCuba en YouTube, nos atiende desde la isla para guiarnos en un recorrido histórico por el fútbol cubano, desde sus orígenes españoles hasta el incierto momento actual.



