Alemania: de la protesta al silencio
Sombras04 | La ‘Mannschaft’ ha pasado de ser una de las selecciones que más se posicionaba a favor de los derechos humanos a ponerse de perfil en este Mundial

Rayán, 23 de noviembre de 2022. La selección alemana irrumpe en el estadio Internacional de Jalifa para enfrentarse a Japón en el Mundial de Catar. En el arranque del partido, todos los jugadores que componen el once titular de Alemania se tapan la boca como gesto de protesta por no poder usar el brazalete ‘One Love’, que representa a la comunidad LGTBIQ+. “Los derechos humanos no son negociables, prohibirnos llevar el brazalete es impedirnos hablar”, escribe la DfB a través de su perfil de X. El combinado tetuón cae ante el nipón por 1-2 y el resultado sacude todo el país. ¿Deben fútbol y política mezclarse una vez arrancada la lucha por la Copa del Mundo?
De aquel once titular, seis jugadores vuelven a representar a Alemania este año en la máxima competición de selecciones: Manuel Neuer, David Raum, Antonio Rüdiger, Joshua Kimmich, Jamal Musiala y Kai Havertz. Sin embargo, ni el grueso del vestuario l ni el seleccionador son lo único que ha cambiado en la ‘Mannschaft’. También la voluntad de posicionarse alrededor de las polémicas que rodean al Mundial. De vestir camisetas con el mensaje ‘Derechos Humanos’ a no decir absolutamente nada sobre una cita mundialista en la que colean los altos precios de las entradas, la comercialización de las pausas de hidratación, la presencia del ICE en los estadios o el veto de entrada a figuras como Omar Artan, elegido el mejor árbitro de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) en 2025.
Kimmich y el uso del altavoz
Esta transformación no ha pasado desapercibida entre los futbolistas. Uno de los pocos jugadores que se ha atrevido a expresarse sobre este cambio es Joshua Kimmich en declaraciones para Sports Illustrated:
“No tener opinión no es la solución. Cada uno de nosotros tiene una postura personal sobre ciertos temas y yo también tengo unos valores que defiendo. Pero, al mismo tiempo, es difícil expresar esta opinión en mi papel de futbolista o capitán de la selección nacional. Tener una opinión no te convierte en experto, la idea de que los jugadores podemos resolver estos problemas o cambiar algo al respecto es una expectativa errónea”.
Los cambios de opinión no son algo nuevo en Kimmich. En 2020, el jugador del Bayern de Múnich se mostró receloso en relación con la aplicación de las vacunas contra el COVID-19 en plena pandemia. A finales del año siguiente, el futbolista sufrió el coronavirus y tuvo secuelas pulmonares que le alejaron de los terrenos de juego durante meses. “Para mí era difícil hacer frente a mis miedos y recelos, por eso he estado tanto tiempo indeciso”, justificó. Una parte de la sociedad alemana le criticó por ello, pero el caso llegó al consenso una vez se interpuso el por entonces ministro de Sanidad alemán, Karl Lauterbach. El dirigente, licenciado en Medicina, se ofreció a vacunarle personalmente, además de explicarle los riesgos personalmente, y concluyó: “Nunca lo condené por su postura. Su cuerpo es su capital y es normal que tuviera temores”.





